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De "Yo siento que..."


Ayer asistí a una charla de dos escritoras mexicanas por invitación de @LaSexyEditora quien, cabe señalar, siempre me lleva a lugares en donde alguien dice algo que me parece sumamente interesante y que termina siendo detonador de varios de estos posts, lo cual le agradezco mucho. 

No voy a hablar del evento como tal, si no de una frase que usó repetidamente una de las escritoras y que después de escucharla un par de veces me dejó pensando en su simpleza y en lo difícil que es para mí incluirla en mi discurso. 

"Yo siento que..."

Una frase que puede parecer bastante egocéntrica y que sin embargo, a mí me parece un tanto admirable el que alguien sea capaz de bien lograrla.

Las redes sociales han mecanizado incluso este proceso tan personal que es primero saber y luego decir lo que uno siente. Ahora es tan sencillo como elegir un estado de ánimo de los muchos que se ofrecen en Facebook para decirle al mundo cómo te sientes. Como si en una sola palabra acompañada de un emoticon cupieran miles de cosas. 

Cada vez que leo que alguien pone algo así me dan ganas de postearle una pregunta muy simple "¿Por qué?", pero hay para quien esto podría sonar intrusivo y aunque eso de exponerse en las redes sociales o en la red en general habla de un poco de exhibicionismo, incluso nosotros que nos "encueramos" en línea tenemos cierto pudor.

Así que en un ejercicio personal pero compartido con ustedes, decidí producir varias frases de una forma completamente arbitraria y natural, las cuales iniciarán con dichas palabras nomás por ver qué sale...

1.- Yo siento que esta ciudad es muy grande y que hay demasiado de todo, siento que hemos dejado de mirarnos.

2.- Siento que le hemos quitado el romanticismo y la cursilería a la conquista, que cosas como Tinder nos dan el falso mensaje de que lo que importa es lo de afuera y aunque sí siento que de la vista nace el amor, creo que la vista que importa es aquella que es capaz de ver más allá de cómo luce una persona.

3.- A veces yo siento que tengo un nudo en el estómago que me cambia de color  según las circunstancias.

4.- Yo siento que me gustaría inventar la máquina de la empatía al estilo de un Cuento de Navidad de Charles Dickens, es decir, me gustaría poder llevar a una persona a vivir de cerca las circunstancias de otra. Yo siento que eso evitaría muchos problemas y mal entendidos en el mundo.

5.- Yo siento que escribir es para mí una necesidad de primera mano, que si no lo hiciera ya me habría perdido gacho.

6.- Yo siento que es vital subrayar las frases de un libro que te hacen ruido. Yo siento que más tarde, esos textos subrayados te hablarán de diferentes momentos y circunstancias de vida. 

7.- Yo siento que mi lista de personas importantes se hace cada vez más pequeña y que la de los incondicionales es cada vez más infranqueable. Yo siento que después de años, he aprendido a darle a cada quien el lugar que merece.

8.- Yo siento que la música debe acompañar la mayor parte de los buenos momentos de la vida. Yo siento que una canción y un perfume siempre te van a arrastrar hacia algún recuerdo.

9.- Yo siento que necesito estar en constante movimiento.

10.- Yo siento que no hay necesidad de mentir, que parte de respetar al otro es mostrarle la verdad y permitirle elegir.

11.- Yo siento que mi alerta sísmica interior últimamente ha estado suene y suene y suene. Siento que me estoy acostumbrando al movimiento telúrico y que por primera vez podría seguir las famosas reglas "No corro, no grito, no empujo"

12.- Yo siento que lo anterior no está tan fácil.

13. Yo siento que a veces vamos por la vida pensando que las personas son eternas, empezando por nosotros. Yo siento que las decisiones más importantes se deben tomar pensando en todo lo contrario.

14.- Yo siento que mi generación va a pagar muy caro eso de la eterna adolescencia, la inmediatez emocional y los sentimientos con nombres intercambiables. 

15. Yo siento que me aceleras el corazón en cualquiera de tus presentaciones pero ya no como la primera vez, sino mil veces más.

Yo siento que podría seguir con una lista inmensa pero por hoy el ejercicio ha sido suficiente.

Yo siento que estaría bien que ustedes pensaran en su propia lista, pero igual siento que no tengo por qué andar opinando.

Comentarios

  1. Yo siento que tu entrada ha sido muy bonita. Una declaración de principios bastante simple (en el mejor de los sentidos) y honesta.

    Yo siento que muchas de las cosas que comentas podrían ser suscritas por muchos de nosotros, esta generación que ha crecido sin tablets ni smartphones (incluso ni celular) y que no teníamos la necesidad de la inmediatez, que todo lo que teníamos tardaba en conseguirse y en irse.

    Y siento que me gusta mucho cómo escribes, sin adornos, sin pretensión, y sí con mucha humildad y humanidad.

    Saludos.

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  2. Hola Jonathan,

    Primero que nada gracias por pasar por aquí y segundo gracias por tus palabras.

    Siento que no tienes ni idea de lo mucho que me hizo sonreír tu comentario; me gustó mucho esa frase de "todo lo que teníamos tardaba en conseguirse y en irse".

    Saludos para ti también.

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Fanática de la utopía y cursi de clóset. Nómada. Creo en lo que no cree casi nadie y desconfío de aquello en lo que creen muchos. Mi alter ego se llama Violetta. Nunca me he enamorado a medias; me enamoro o no y cualquiera de las dos, se me nota. Algo Facebookera pero muy Twittera. Me gustan las historias ajenas y las frases sueltas. No corro, no grito y no empujo. Terca como mula y aferrada como capricornio. Cuando el mundo se me enreda, camino y si se me pone muy de cabeza, tomo una maleta y me voy a dar el rol. Tengo adicción por los mensajes de texto y/o las visitas inesperadas a deshoras de la noche; por NY, por San Cris, por los "chick flicks", por los libros de Angeles Mastretta y por los chocolates con mazapán de Sanborns. De vez en cuando practico el autoboicot. Escribir es el saco que me cobija y a veces ese saco le queda a alguien más.

¿Quién y de dónde?

Fologüers.