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De querer, querer...


Viernes... Reunión casual, ladies night en el Gonsen Home y ahí está Gonsen, escupiendo consejos y mordiéndose la lengua una, dos, tres, cuatro veces... Y es que como es uno bueno para hablar, pero a la hora de actuar resulta que ya no es tan fácil.

Una de las asistentes me cuenta sus penas, su historia, y yo la escucho atentamente y cuando busca mi opinión cierro su discurso diciendo "Bueno, pero ¿tú qué quieres?", la amiga en cuestión se queda pensando, me mira con ojos llorosos y honestamente responde "No sé"... ¡Zaz! y uso esta onomatopeya no por juicio sino por sentirme tan identificada que las dos nos quedamos calladas, quizá pensando que mi pregunta es muy interesante y a la vez muy complicada.

Finalmente las amigas se van y me quedo pensando en qué fregados quiero yo y deduzco que si de querer, querer se trata debo comenzar pensando en qué quiero de mí. Por lo pronto, quisiera volver a descubrirme sonriendo ante cosas tan mínimas como un mensaje, quisiera recuperar la capacidad de sorprenderme, de no prejuzgar, de confiar. Quisiera volver a tener ganas de hacer las cosas que hacía antes, de tener los detalles que tenía. Recuerdo que me gustaba dar sorpresas y lo que no recuerdo es cuándo fue la última vez que eso pasó. Los límites no eran lo mío. Si algo me pasaba por la mente hacía que fuera posible sin importar tiempo, lugar o circunstancias ("Creas en lo que crees", me dijo alguna vez @flakys) y eso último es lo que más deseo recuperar.

¿Qué quiero de alguien externo? Bueno, pues quiero (y esto ya lo he dicho antes) un cómplice, alguien que se arriesgue en cosas mínimas y máximas dentro de sus posibilidades; alguien que hable bien bonito pero actúe todavía más chingón. Alguien que actúe en consecuencia de sus palabras y sobre todo en intención. Alguien que se responsabilice de sí mismo, que de mí ya llevo mucho tiempo, para bien o para mal, encargándome yo, y que no por saber esto no vea, no reconozca no sea capaz ni siquiera de pedir una disculpa ante las cosas evidentes.

Quiero alguien que me de la tranquilidad de poder jugar a ese ejercicio de confianza en el que cierras los ojos y te avientas hacia atrás sabiendo que te van a cachar. Lo cierto es que llevo ya mucho tiempo cerrando los ojos y aventándome una  y otra vez sabiendo que detrás no hay nadie. Quiero alguien que me haga recordar que los celos siempre me han parecido algo estúpido y sin sentido porque al final la confianza se entrega ciegamente o no se da; quizá por eso ya no la doy tan fácil.

Quiero alguien con quien pueda pelear, discutir, conciliar, reconciliar, que sea consciente de mi mala memoria emocional y que no abuse de ella. Alguien con quien se pueda dialogar, negociar, establecer acuerdos aunque al mundo le parezcan extraños. 

Ahora bien, no crean que este post es un aviso de ocasión ni un "se busca", al contrario, es únicamente un deseo, una idea, algo que tengo tan claro que asumo la posibilidad y la responsabilidad de no llegue nunca y no por eso volver mi vida un constante amargue.

“Some people are settling down, some people are settling, and some people refuse to settle for anything less, than butterflies.”
-Carrie Bradshaw

Let it be.

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Fanática de la utopía y cursi de clóset. Nómada. Creo en lo que no cree casi nadie y desconfío de aquello en lo que creen muchos. Mi alter ego se llama Violetta. Nunca me he enamorado a medias; me enamoro o no y cualquiera de las dos, se me nota. Algo Facebookera pero muy Twittera. Me gustan las historias ajenas y las frases sueltas. No corro, no grito y no empujo. Terca como mula y aferrada como capricornio. Cuando el mundo se me enreda, camino y si se me pone muy de cabeza, tomo una maleta y me voy a dar el rol. Tengo adicción por los mensajes de texto y/o las visitas inesperadas a deshoras de la noche; por NY, por San Cris, por los "chick flicks", por los libros de Angeles Mastretta y por los chocolates con mazapán de Sanborns. De vez en cuando practico el autoboicot. Escribir es el saco que me cobija y a veces ese saco le queda a alguien más.

¿Quién y de dónde?

Fologüers.