Translate!

De VivaAerobus y de cuando lo barato sale caro...



¿Se acuerdan que hace algunos meses un turista protagonizó tremendo escándalo por golpear a un empleado de VivaAerobus? bueee... pues el pasado fin de semana estuve a segundos de convertirme en ese mismo turista y empezar a aventar cosas y patadas voladoras por todo el aeropuerto de Puerto Escondido; ¿el motivo? el efecto "frustración" de esta aerolínea BARATA.

La línea entre "económica" y "barata" la representan diversos factores entre los que, desde mi punto de vista, aparece en primerísimo lugar el servicio. 

Cuando pienso en aerolíneas "económicas", lo primero que viene a mi mente son Volaris e Interjet, siendo la segunda mi favorita por cuestiones de servicio y por ofrecer ciertos beneficios que las otras no dan. Si Interjet volara a PE, no habría dudado ni por un momento irme con ellos, pero en este caso sólo hay dos aerolíneas que vuelan a este lugar: Aeromar y VivaAerobus.

En fin, les voy a enlistar diversos motivos por los cuales VivaAerobus no está ni cerca de ser "la mejor aerolínea mexicana" como ellos intentan hacernos creer.

- Llegué al aeropuerto y al pesar mi equipaje, este se "pasaba" por 1.800 Kg, por lo que tuve que pagar un upgrade en mi boleto que costó la fabulosa cantidad de $500.00, es decir, la tercera parte de lo que cuesta un boleto redondo.

- Intenté buscar mi número de asiento para toparme con que esta aerolínea NO ASIGNA LUGARES, es decir, llegado el momento, hay que formarse frente al mostrador en un orden de importancia que para ellos va de los VIP hasta los simples mortales, y en donde para efectos prácticos ambos son lo mismo, sólo que los primeros pueden entrar primero al avión y apartar sus lugares con sweateres. No sé, a una parte de mí le dio por imaginar a uno de los empleados gritando "¡súbale, hay lugares!"

- Una vez dentro hay que guardar TODO en los compartimentos. Nada de llevar tu computadora bajo el asiento, no, no, no. Si lo intentas, los "amables" empleados del aire, también conocidos como aeromozos, te reprenderán olvidando por completo que tu boleto dice VIP.

- Los asientos de mi vuelo de ida eran de tela, para entrarle a la moda retro, de un verde digno de la casa de cualquiera de nuestras bisabuelas. Me sentí tan en pesero que al llegar a mi destino no supe si el avión aterrizaría solo o había que tocar un timbre para hacerle la parada.

- Llegó la hora de recibir lo único que todas las aerolíneas siguen dando "gratis", las bebidas, y el piloto anunció amablemente que podíamos revisar el menu frente a nosotros y pedir unos nachos con queso. El chiste se cuenta solo.

- Para aminorar el shock decidí pedirme una chela. Dos minutos después de entregármela, la aeromoza regresó con una terminal bancaria a decirme en bonito tono de la Col. Guerrero "Son $35.00". Iba a escupir la chela de la impresión pero pensé que no era buena idea desperdiciar mi dinero.

Gracias al cielo y a todos los santos a los que me acomedí, 90  minutos después, estábamos pisando tierra.

De regreso, la historia fue similar, exceptuando que al llegar al mostrador me re-ensartaron con $500.00 por exceso de equipaje, pero ahora de regreso. Sabiendo que no podría discutir, acepté el pago y amablemente saqué mi tarjeta para que abusaran una vez más, ¿la respuesta? "Dispense, no tenemos terminal, pero ahí hay un cajero"...¡PLOP!

El cajero del aeropuerto no servía así que volví al mostrador buscando una solución del amable personal; ¿la respuesta? "esdeque no podemos hacer nada. Tome su maleta y vaya al pueblo a buscar un cajero" WHAAAAAAAAAAT?? Sólo sentí como la bilis subía por mi cuerpo en un recorrido que terminó diciéndole a la encargada que yo no me estaba negando a pagar y que no era mi problema que ellos no tuvieran ningún medio para hacer el cargo; ¿la respuesta? "sí mire, esdeque nos vale madres, vaya al pueblo" Le pedí entonces que me guardara mi maleta y me diera un comprobante ¿la respuesta? "No manejamos lo que viene siendo comprobantes. Llévesela" me dijo a quien para ese momento yo ya tenía ganas de írmele a los golpes.

Así que no hubo más remedio. Pagué un nuevo taxi de ida y otro de regreso para poder ir a sacar el dinero que ellos no habían podido cobrarme. El taxista me dijo que no había turista que no se quejara de ellos, que diario era la misma historia, pero que Interjet ya estaba en pláticas para poder volar a ese destino.

En fin, lo vuelvo a contar y me vuelo a arder. No encontré nada rescatable de mi experiencia de volar con ellos, si acaso el aprendizaje de no volver a hacerlo NUNCA y encargarme de decirle esto mismo a todos mis conocidos.

Moraleja: Quiéranse, jamás viajen por VivaAerobus. 

Comentarios

  1. Sinceramente reconozco que he escuchado miles de comentarios sobre vivaerobus; y me aprece que cada experiencia vale, coo así también que en cualquier aerolinea nos pueden pasar cosas buenas o malas.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares

Chocolates!

Mi foto
Fanática de la utopía y cursi de clóset. Nómada. Creo en lo que no cree casi nadie y desconfío de aquello en lo que creen muchos. Mi alter ego se llama Violetta. Nunca me he enamorado a medias; me enamoro o no y cualquiera de las dos, se me nota. Algo Facebookera pero muy Twittera. Me gustan las historias ajenas y las frases sueltas. No corro, no grito y no empujo. Terca como mula y aferrada como capricornio. Cuando el mundo se me enreda, camino y si se me pone muy de cabeza, tomo una maleta y me voy a dar el rol. Tengo adicción por los mensajes de texto y/o las visitas inesperadas a deshoras de la noche; por NY, por San Cris, por los "chick flicks", por los libros de Angeles Mastretta y por los chocolates con mazapán de Sanborns. De vez en cuando practico el autoboicot. Escribir es el saco que me cobija y a veces ese saco le queda a alguien más.

¿Quién y de dónde?

Fologüers.